04.11.08
PATETICO
Profunda melancolía, tristeza , abismo de dolor, angustia de no poder arrancarme esta garra que me doblega el alma.
Noches de desvelo aciago, llanto entrecortado, frío en los huesos y en la piel. ¿ cómo disfrazo el deterioro de mi esencia? No es posible sobrellevar esta carga de pesadumbre que arrastro conmigo a perpetuidad.
Nada de lo que haga sirve, nada de lo que diga aquieta la turbación de mi espíritu roto. No deseo tu voz, no deseo tus manos. Deseo tu alma, solo para mi, junto a mi, como fue fugaz hace un millar de años. Ánima ingrata a la que di todo.
Nada cambiará lo inconmutable, lo inerte, la vida misma. No soy yo, es la senda que recorrimos, son las contiendas que libramos, son las alegrías y dolores. Son los miedos y temores.
Ya nunca nada será igual, eso lo sé pero ¡cómo duele! Solo espero el final, sin ilusión, vacío mi amor.