08.09.06
La mirada
La mirada fue lo que me atrajo más. Aquellas pupilas inquisidoras y a la vez dóciles parecían abarcarlo todo con un sólo movimiento de los ojos. Las pestañas , hacían su trabajo.
Aquellos ojos eran excepcionales, no tanto por el color o la forma, sino por cómo manipulaban cuando entraban en acción. Nunca podía sustraerme al influjo que ellos ejercían sobre mí. Eran un imán o a veces una guillotina. Eran de miel y limón y otras veces brillaban destellando un gris acero profundo que me sumergía en el miedo mas intenso.